A Marga.
Seguimos con las metáforas equivocadas en este caso respecto a un tema que supongo que a todos nos preocupa más tarde o más temprano, y como ya saben ustedes, me da, como siempre, por pensar poéticamente, porque poéticamente, con metáforas, es decir; es como realmente pensamos.
Solemos hablar del "camino a la felicidad" muchos libros de autoayuda utilizan este título, por lo que veo en el buscador; también decimos "En búsqueda de la felicidad" de hecho no hace mucho vi una peli con ese mismo título. En el fondo tenemos esa imagen en la cabeza, la felicidad es un lugar a donde hay que llegar a través de algún camino, además debe ser algún lugar maravilloso y en consecuencia hay lugares terribles donde uno no puede ser feliz, volvemos, por tanto a las metáforas conceptos comos objetos, la felicidad es un lugar al que hay que dirigirse, muchos piensan que es imposible llegar, pero que es bueno dirigirse hacia allá, y así se habla de las utopías, que no son más que lugares maravillosos donde uno no puede llegar porque no están en ningún sitio.
En el fondo de esta metáfora se confunden los términos situs y locus; de hecho la felicidad, sería una especie de "locus amoenus" pero volvemos a Zubiri, para que nos aclare el lío, cuando nos explica que los seres vivientes se encuentran "entre" las cosas
Y este «entre» tiene dos caracteres. Uno de instalación: el viviente se halla colocado entre las cosas, tiene su locus determinado entre ellas. Otro modal: el viviente así colocado está dispuesto o situado en determinada forma frente a ellas, tiene su situs. La categoría del situs, que no desempeñó ningún papel en la filosofía de Aristóteles, muestra su portentosa originalidad e importancia en el tema de la vida. Colocación y situación, locus y situs, tomados en toda su amplitud y no sólo en sentido espacial, son los dos conceptos radicales en este punto. No son dos conceptos independientes. El situs se funda en el locus; no hay situación sin colocación. Pero no se identifican; una misma colocación puede dar lugar a situaciones muy diversas. (...)
Es decir, no es lo mismo estar en una situación que estar en un lugar, no es lo mismo estar en una determinada situación que estar en una colocación determinada, pues con el tema de la felicidad ha habido una derivación del situs al locus y no está de más que regresemos a los orígenes. En nuestra opinión sería por tanto más adecuado entender la felicidad como una situación en la que una persona se encuentra, "me encuentro felizmente casado" dicen algunos. Hasta aquí hemos hecho una pequeña matización a la metáfora.
Pero vamos a ir más allá, porque realmente, en nuestra opinión la felicidad no es ni un lugar ni una situación, sinó un modo de quedarse uno ante las situaciones, una forma de enfrentarse a las cosas que te vienen, una forma de ser.
Por eso puede suceder que una persona en búsqueda de la felicidad no haga más que encontrarse con la infelicidad más plena, precisamente porque su empeño de ir a donde aún no ha llegado le impide aceptar lo que ya tiene; además suele suceder que entendemos "el camino a nuestra felicidad" como "un camino personal"; pero si entendemos la felicidad como modo de ser, o quizás como modo de relacionarse con el mundo, (y todo lo que nos sitúa, que incluye tanto el locus, como las cosas, como las personas) no hace falta ser muy listos para ver que son dos conceptos incompatibles, una metáfora es la de un camino personal hacia un lugar utópico, un locus amoenus, la otra es la de un modo de relacionarse con los demás y las cosas que nos rodean, una forma de estar en situación, el uno es un camino triste y solitario, este otro no es un camino sino una forma de caminar y por supuesto admite compañía.
Os dejo dos pequeñas citas que me han ayudado a entender esto:
Una es un pequeño cuento de Tony de Mello, que yo leía hace ya algunos cuantos años llamado "El pescador satisfecho" del libro de relatos "El canto del pájaro" (a todo esto hay un chiste de Eugenio que viene a decir lo mismo, sólo que de un campesino y un ingeniero agrónomo)
"El rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tanquilamente recostado contra su barca y fumando una pipa.
- "¿Porqué no has salido a pescar?" le preguntó el industrial.
- "Porque ya he pescado bastante por hoy" respondió el pescador
- "¿Y porqué no pescas más de lo que necesitas?" insistió el industrial.
- "¿Y qué iba a hecer con ello?" guntó a su vez el pescador.
- "Ganarías más dinero" fue la respuesta. "De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprte unas redes de nylon, con las que obtendrías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas... y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, como yo".
- "¿Y qué haría entonces?" preguntó de nuevo el pescador.
- "Podrías sentarte y disfrutar de la vida", Respondió el industrial.
- "¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento?" respondió el satisfecho pescador.
(...)"
y otra es un poema de Miguel D'Ors llamado "Aniversario" del grandiosísimo libro "Hacia otra luz más pura";
Eran casi las nueve cuando reapareciste.
Yo te esperaba tejiendo y destejiendo
-Lee Konitz al fondo-
suplementos semanales ya algo rancios.
Veintitrés años juntos.
Suficiente para que imaginase lo que iba a llegar contigo:
un beso (con tu clásico acento de disculpa)
y un "quita ya esa música horrible"
100% de acierto.
Estaban en casa sólo los dos pequeños;
los demás,
arrebatados por la fiebre del sábado noche.
Tampoco el frigorífico andaba muy brillante:
una bolsa de patatas congeladas
y dos tetrabirks de zumo de tomate.
Mientras tú trajinas con la freidora
pongo el mantel frente al telediario.
"Feliz aniversario".
Una gran fuente de patatas fritas
y zumo de tomate.
Y en el segundo sorbo ya viene a mí el furor poético:
"La Felicidad consiste en no ser feliz
y que no te importe."
Evidentemente, no es que haya que conformarse y quedarse quietos, a fin de cuentas siempre estamos caminando,














Qué melancólica es esta sección de metáforas equivocadas. Me ha gustado.
Ésta es una frase mía:
La felicidad es un estado de ánimo.