Esta intrahistoria puede que resulte ser un poco extraña, pero son de esas cosas que a uno se le pasa por la cabeza, y hasta se asusta de que tales pensamientos fluyan por sus neuronas, al final diré que estaba muy cansado y ya no regía bien.
El último viernes fue un tanto desastroso, en el trabajo nada salía a derechas y hubo que hacer horario extra para enderezarlo, a veces hay cosas que jamás piensas que puedan fallar y cuando fallan te superan.
Todo el día ocurrieron detalles que nunca me ocurren, si tengo un plato en la mano lo rompía, si bebía agua la derramaba, y las prisas hacían que me olvidase de la mitad de las cosas.
Yo no soy de pensar en meigas ni en nada del más allá, pero por la noche tenía que viajar en coche, y por mi cabeza pasó una sensación extraña, algo saldría también mal y en el coche es cosa seria, podemos verlo todos los días en el informativo.
Los que me conocen saben que siempre soy muy prudente al volante, pero esta vez lo fui aún más, en la autopista, supongo que por imaginaciones mías los coches parecían ir de una manera más alocada, aunque es algo inherente a los viernes.
Lo fuerte ocurrió recién salido de la autopista, cuando debía moverme por un polígono industrial en plena noche, en un cruce de cuatro caminos, de frente se acercaba un coche, muy despacio, yo tengo la norma no escrita de, aunque la maniobra sea clara, en los cruces reduzco a segunda, aunque más de uno se desespere.
No había nadie más en el cruce y me disponía a girar, cuando instintivamente tuve que dar el frenazo, por la derecha apareció una enorme furgoneta a 100 km/h, apenas la vimos un segundo, lo que me desconcertó fue un pensamiento mío ¿estaba allí esa furgoneta para acabar conmigo?, ¿era la guinda a un día perfecto?, si no hubiese frenado la muerte sería segura...
Sigo mi ruta y en una rotonda me encuentro un coche que la recorre en dirección prohibida y subiéndose por las aceras, lo que me devolvió a la realidad del día a día en la carretera, en la que cualquier falta de prudencia se paga con grandes desproporciones.
Pero en fin, era tarde, estaba muy cansado y ya no regía bien.














me tuviste en vilo ahi, menos mal, ya estaba yo preocupado.
Realmente no tuviste un dia malo, porque puedes valorarlo como una suerte el que hayas frenado a tiempo, en cualquier caso, esperemos que no vuelvas a tener un día tan peligroso.
Te mandé un mens, (te lo mando ahora) con lo del diseño, la idea es que no hice nada, porque este es un diseño de bligoo y no mío (lo único que cambié es poner nosotros, en vez de aulo en el header)
Un saludo